Tratamiento Anti-Aging

A pesar de que la piel sufre un proceso normal de envejecimiento, las arrugas no hacen parte de éste hasta alrededor de los 60 años. En 80% de los casos, los rayos ultravioleta del sol son los responsables del proceso de envejecimiento; los mismos están compuestos por rayos UVA, UVB y UVC, de los cuales los UVC no afectan la piel porque son absorbidos por la capa de ozono; los rayos UVB solo afectan la capa más exterior de la piel que es la epidermis. Al contrario, los rayos UVA llegan hasta la dermis que es la capa más profunda de la piel, localizada por debajo de la epidermis. Allí es donde se encuentran los vasos sanguíneos junto con las proteínas elastina y el colágeno, las cuales funcionan como un tejido de soporte. Al disminuir estos dos elementos la piel toma esa apariencia de arrugamiento y depresión, efecto aumentado por los rayos solares.

En general, el proceso de envejecimiento de la piel es complejo y esta íntimamente relacionado con el proceso natural de deterioro funcional y estructural de los demás órganos del cuerpo y así mismo, dependiendo de la cantidad de estímulos nocivos que recibimos, ya sea intrínsecos (genéticamente determinados) o extrínsecos (medio ambiente y factores físicos como los rayos ultravioleta del sol).